El espacio, destinado a la oración y el recogimiento, fue habilitado nuevamente el 2 de octubre y está abierto a pacientes, familiares, funcionarios y personas de distintas creencias religiosas.
El Hospital Dr. Augusto Riffart de Castro volvió a habilitar su Capilla Ecuménica, recuperando un espacio que forma parte de la infraestructura original del establecimiento y que busca ofrecer un lugar de encuentro y acompañamiento espiritual a quienes lo necesiten.
La reapertura fue valorada por el capellán Benjamín Paillán, miembro del Consejo Asesor Interreligioso y del Consejo Consultivo del hospital, quien destacó las gestiones realizadas para recuperar este lugar, que durante casi dos años fue utilizado como bodega.
Al respecto, agradeció la disposición del director subrogante, Dr. Bernardo Mellado, para concretar esta iniciativa, señalando que "quiero agradecer primeramente al director subrogante, doctor Mellado, por la gestión, ya que desde el minuto uno que ingresó se propuso devolvernos este espacio, que durante casi dos años estuvo convertido en una bodega. Lamentablemente, se había perdido un lugar que, desde que se construyó el hospital, fue proyectado como un espacio de oración y de estabilidad emocional frente a las distintas crisis que se viven acá. Hoy este espacio vuelve a funcionar y agradecemos a Dios y a la gestión del Dr. Mellado por hacerlo posible", señaló.
Asimismo, Paillán destacó que la capilla está abierta a toda la comunidad y reconoció el trabajo de quienes participaron en su recuperación. “Esta es una capilla abierta al público, donde las personas que vienen de distintos lugares de la comuna podrán acercarse y tener momentos de oración, independiente de su línea de fe. También quiero reconocer el trabajo y la gestión de la asistente social Susana Vera, como interlocutora de la dimensión religiosa y parte del Consejo Consultivo, ya que fue precisamente en esta instancia donde se gestionó la recuperación de este espacio”, agregó.
La recuperación de la Capilla Ecuménica permite volver a contar con un lugar destinado al recogimiento dentro del establecimiento, disponible para quienes transitan por el hospital y desean hacer uso de él durante su permanencia.
Finalmente, el hospital hace un llamado a la comunidad a cuidar y respetar este espacio, así como sus pertenencias, contribuyendo a mantenerlo en buenas condiciones para que continúe disponible para todas las personas que lo requieran.

